Ciberacoso (también llamado cyberbullying por su traducción al inglés) es el uso de información electrónica y medios de comunicación tales como correo electrónico, redes sociales, blogs, mensajería instantánea, mensajes de texto, teléfonos móviles, y websites difamatorios para acosar a un individuo o grupo, mediante ataques personales u otros medios.
Características
del ciberacoso
- Falsa acusación: La mayoría de los acosadores intentan dañar la
reputación de la víctima manipulando a gente contra él.
- Publicación de información falsa sobre las víctimas en sitios web.
- Recopilación de información sobre la víctima:
- A menudo monitorizarán las actividades de la víctima e intentarán
rastrear su dirección de IP en un intento de obtener más información sobre
ésta.
- Envían de forma periódica correos difamatorios al entorno de la
víctima para manipularlos.
- Manipulan a otros para que acosen a la víctima.
- El acosador
puede trasladar a Internet sus insultos y amenazas haciendo pública la
identidad de la víctima.
- Repetición: quiere decir que el ataque no es un sólo un incidente
aislado. Repetición es la clave del acoso en línea. Un ataque en línea
aislado, aún cuando pueda estresar, no puede ser definido como acoso
cibernético.
- Desamparo legal de estas formas de acoso, ya que aunque cierren una
Web con contenido sobre la víctima, puede abrirse otra inmediatamente.
- Es un modo de acoso encubierto.
- Es un acto de crueldad encubierta.
- El acoso invade ámbitos de privacidad y aparente seguridad como es
el hogar familiar, desarrollando el sentimiento de desprotección total.
- El acoso se hace público, se abre a más personas rápidamente.
- No necesita la proximidad física con la víctima. El 'ciberacoso' es
un tipo de acoso psicológico que se puede
perpretar en cualquier lugar y momento sin necesidad de que el acosador
y la víctima coincidan ni en el espacio ni en el tiempo. Por ejemplo,
quien abusa puede mandar una amenaza desde cientos de kilómetros a
medianoche y quien lo recibe lo hará a la mañana siguiente cuando abra su
correo electrónico.
Tipos
de ciberacoso
Se pueden distinguir tres tipos principales de ciberacoso:
- Ciberacoso: Acoso
entre adultos. La víctima y el ciberacosador son mayores de edad.
- Ciberacoso sexual: Acoso entre adultos con finalidad sexual.
- Ciberacoso escolar: (o ciberbullying
de la traducción del inglés cyberbullying) Acoso
entre menores.
Otros relacionados
- Grooming: Acoso de pedófilos a menores.
- Web apaleador: Web
creada para realizar 'ciberacoso' sobre la víctima, metiéndose con él/ella
de manera pública y ridiculizándolo/la. De esta forma se anima a los
testigos a que hostiguen a la víctima.
Por otro lado, según el alcance del ciberacoso, se pueden distinguir dos
clases diferentes:
- La primera de ellas se centra en el acoso y amenazas a través de la
red, pero sólo cuando se está conectado.
- En la segunda de las modalidades, el acoso y amenazas que se dan a
través de la red, se trasladan a la vida real de la persona.
Si bien cualquiera de los dos tipos es igual de intimidatorio para la
persona que lo sufre, también es cierto que el segundo es más peligroso ya que
afecta a la integridad física de la persona.
- Académico:
durante la etapa de formación adolescente, hasta la universidad, pasando
por cualquier tipo de escuela adicional (idiomas, cursos, etc). Las redes
sociales clasifican a sus usuarios según los colegios, escuelas,
universidades donde se ha estudiado o se estudia actualmente, de forma que
mediante el buscador interno de la red social, se permite localizar a una
persona, y si el ciberacosador consigue acceder de forma ilegal a su
cuenta, puede obtener cuantiosa información privada y del entorno de la
víctima.8
- Profesional: en el
trabajo. Actualmente, la mayoría de las empresas tienen página web,
dirección de contacto, y se trabaja con los ordenadores conectados en red.
- Social y amoroso: Del
mismo modo que en el ámbito académico, los miembros más jóvenes de la
familia hacen uso de Internet.
Las víctimas de 'ciberacoso', como las de acoso en la vida real, sufren
problemas de estrés,
humillación,
ansiedad,
depresión,
ira, impotencia, fatiga,
enfermedad física, pérdida de confianza en
sí mismo, pudiendo derivar al suicidio.4
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